Del color de la sangre
de la pasión infundada
de mujeres enamoradas
somos nosotras amantes.
Nos codician y ansían
nos preservan como tesoro.
Somos el misterio más preciado
y el deseo más esperado.
En nuestra esencia, el sentimiento.
El más puro que conozcas
inmutable en lo profundo
imperturbable, invariable.
No es la forma lo que importa
Desteñidas, arrugadas.
Asi somos más hermosas;
más fragiles, más dulces.
Así somos las rosas.
martes, 10 de agosto de 2010
martes, 20 de julio de 2010
El tiempo, esa maldita costilla
Hace un par de meses escribí una carta a una persona que "quise" demasiado. Y al decir "quise", no hablo de pasado, pero sigan leyendo. En ella incluía alguna de las frases que estuvieron rondando mi mente en este último tiempo (y bastante antes también). Y es esa concepción del tiempo que solemos tener los humanos. Somos tan pero tan pequeños frente a él que el lapso de nuestras vidas y el de la historia de la humanidad no suele representar ni siquiera un pequeño porcentaje al de la historia del universo. Eso nos lleva a intentar abarcarlo todo en tres momentos: "pasado", "futuro" y presente.
En la carta, le decía a esa persona que "quiero" demasiado, que en realidad, para mí el tiempo funciona como uno solo, largo. Un presente continuo, indivisible, casi infinito. La "quise" antes, la "quiero" ahora y la voy a "querer" luego. El presente, hoy, es lo único que realmente existe. Es por eso que ese supuesto "futuro" y ese supuesto "pasado" forman parte de él.
Con ella fuimos lo que esta sociedad caratula como "novios". Y ya no. Y desde que le escribí esta carta al momento en que dejamos de ser "novios" pasó algo así como un par de meses. Dos meses. O 60 días, 8 semanas, una sexta parte de un año. ¿Y eso que significa?
Bueno, para algunas cosas puede significar mucho. Y para otras tan poco. Para mí, significa un bache. Pequeño, ínfimo, recuperable. Pero para otras personas, puede significar "desenamorarse" o "dejar de querer" a alguien. Tanto como todo eso.
Entonces recordé historias de parejas que se dejaron de apreciar por "un mes" o más tiempo y luego estuvieron juntos décadas enteras. Quizás es necesario, en mí caso, que pase "más tiempo".
Me cuesta entender a algunas personas. Quizás sea parte de mi esencia. La gente como yo vive condicionada por los recuerdos del pasado y sus recuerdos del futuro. ¿Qué son los recuerdos del futuro? Nada más ni nada menos que la influencia que el futuro tiene sobre nosotros. Ella estuvo en mi pasado y está en mi futuro, entonces, ¿por qué no está ahora?
Entonces busqué una respuesta. Y la busqué en ella. Y no la encontré. Y sufrí.
Pero en este último tiempo tiempo algo cambió en mí. Quizás sea hora de darle importancia a algo que hasta el momento no lo había hecho: Sus recuerdos del futuro hace rato que cambiaron. Quizás ya sea hora de que los míos también.
En la carta, le decía a esa persona que "quiero" demasiado, que en realidad, para mí el tiempo funciona como uno solo, largo. Un presente continuo, indivisible, casi infinito. La "quise" antes, la "quiero" ahora y la voy a "querer" luego. El presente, hoy, es lo único que realmente existe. Es por eso que ese supuesto "futuro" y ese supuesto "pasado" forman parte de él.
Con ella fuimos lo que esta sociedad caratula como "novios". Y ya no. Y desde que le escribí esta carta al momento en que dejamos de ser "novios" pasó algo así como un par de meses. Dos meses. O 60 días, 8 semanas, una sexta parte de un año. ¿Y eso que significa?
Bueno, para algunas cosas puede significar mucho. Y para otras tan poco. Para mí, significa un bache. Pequeño, ínfimo, recuperable. Pero para otras personas, puede significar "desenamorarse" o "dejar de querer" a alguien. Tanto como todo eso.
Entonces recordé historias de parejas que se dejaron de apreciar por "un mes" o más tiempo y luego estuvieron juntos décadas enteras. Quizás es necesario, en mí caso, que pase "más tiempo".
Me cuesta entender a algunas personas. Quizás sea parte de mi esencia. La gente como yo vive condicionada por los recuerdos del pasado y sus recuerdos del futuro. ¿Qué son los recuerdos del futuro? Nada más ni nada menos que la influencia que el futuro tiene sobre nosotros. Ella estuvo en mi pasado y está en mi futuro, entonces, ¿por qué no está ahora?
Entonces busqué una respuesta. Y la busqué en ella. Y no la encontré. Y sufrí.
Pero en este último tiempo tiempo algo cambió en mí. Quizás sea hora de darle importancia a algo que hasta el momento no lo había hecho: Sus recuerdos del futuro hace rato que cambiaron. Quizás ya sea hora de que los míos también.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
